Hola Luxcodenses!
En mi presentación en este blog de Luxcode, lo primero que quiero hacer es felicitar a los creadores de esta idea, a quienes conozco personalmente, y animarles a seguir en su empeño, porque creo que les esperan grandes y numerosos éxitos. Cuando me animaron a colaborar con ellos no me lo pensé dos veces, y eso que nunca me he llevado bien con la gente de desarrollo. Bromas aparte, quería empezar mi colaboración con un alegato por la Ingeniería aplicada los Sistemas de Información y Comunicación. Hace poco un amigo me dijo que los informáticos somos los albañiles del siglo XXI. Sin querer hacer de menos a estos profesionales, entre los cuales dispongo también de grandes amigos, esta comparación me pareció muy acertada por los tiempos que estamos viviendo.
Desde mis inicios profesionales pude comprobar que todo valía en el mundo de la informática, y luego cuando una aplicación no va ni a tiros, empiezan a buscar culpables. Desde luego no llaman a la puerta del que contrató a filólogos y agrónomos para “picar” líneas de código.
Hoy en día la oferta de ingenieros informáticos es mayor y ahora lo que pasa es que nuestro trabajo muchas veces no se valora. En parte es culpa nuestra, por no saber comunicar al negocio lo que hacemos y la importancia que tiene. No damos visibilidad a nuestro trabajo. Esto alimenta el fuego del desprecio, el desprecio por algo que se desconoce y que muchas veces se simplifica porque mientras las cosas funcionan no se valoran. Muchas veces un apagón del CPD no vendría mal, por el bien del negocio… sí sí, no se rasguen ustedes las vestiduras.
Tratando de justificar mi trabajo, que ya es triste, un día busqué en el diccionario el significado de la palabra Ingeniería.
Ingeniería es el arte de aplicar los conocimientos a la invención, perfeccionamiento o utilización de la técnica en todas sus determinaciones. Una actividad de ingeniería, por lo general, está limitada a un tiempo y recursos dados por proyectos. El ingenio implica tener una combinación de sabiduría e inspiración para modelar cualquier sistema en la práctica.
Está claro, ¡justo lo que hacemos! En nuestro caso aplicamos estos conceptos dentro de los sistemas informáticos, para seleccionar los mejores sistemas para la empresa, para idear la mejor manera de configurar estos sistemas, desarrollarlos, integrarlos, y hacer que funcionen de manera óptima.
Es importante destacar ciertas habilidades que debe poseer un ingeniero:
- Visión de negocio: el mejor sistema no es siempre el más caro, el más novedoso, o el tecnológicamente más avanzado, sino el que mejor se ajusta a los requerimientos del negocio.
- Visión global: los sistemas están estrechamente interrelacionados, no son islas. Por tanto debemos tener una visión global para saber seleccionar un sistema de información, configurarlo, e integrarlo con el resto.
- Iniciativa e innovación: el ingeniero se caracteriza por tener iniciativa, siempre buscar opciones de mejora, cuestionarse en todo momento el estado de las cosas para intentar mejorarlas. Un ingeniero no trabaja en base a recetas ni en forma de autómata, siempre piensa en nuevas vías y caminos para optimizar los procesos.
Pues bien, el que piense todavía que un “friki” estudiante de la ESO puede servirle para ayudarle a “alinear” la tecnología con su negocio… buena suerte.



